249Vistas |  Me gusta

Quik Surf Trip en Costa Rica

Fotos y Texto: Alvaro Fonseca

¿Alguna vez han estado en una situación donde las estrellas y los planetas se alinean en perfecta sintonía para que todo salga bien? Pues esto no es algo fácil de que suceda, sin embargo cuando pasa, pues pasa…

 

Recibí la llamada un un buen amigo con el que ya he compartido en varios surf trips, Lucas (Santamaría),     quien junto a Andy Mondo se venían a Costa Rica a hacer un film con Quiksilver Argentina, Corona Argentina y Galicia Move. Con solo un mes de anticipación y mucha logística por delante nos pusimos a planear todo junto al equipo, en una época que por lo general llueve torrenciales de agua, pero con buenos “swells” del sur que azotan las costas sin misericordia.

 

La idea era dirigirnos al norte del país en una zona llamada Guanacaste, donde nos esperaría Federico Pilurzu e Isaac Vega, surfistas muy reconocidos de la zona que hacía un par de meses fue azotada fuertemente por una tormenta tropical (Nate) que dejó destrozos, carreteras dañadas e inundaciones. La verdad no sabíamos que nos íbamos a encontrar.

 

Entre amenazas de lluvias, cielos nublados y un panorama incierto nos dispusimos a disfrutar y sacarle el jugo a las horas de buen surf que nos iban a tocar, pues se esperaba unos días de “swell” de entre 4 a 8 pies con algunos días de 18s de periodo, prometía estar épico y el oleaje y las condiciones no defraudaron, pero no me voy a adelantar.

 

El primer día de surf y después de cinco horas de viaje, más un día entero desde Mar del Plata hasta Costa Rica, es una metida por lo general para soltar todo. Nuestra primer sorpresa: cielos azules y agua cristalina, pero aun no entraba el oleaje, fue una buena sesión al sur de Playa Langosta para soltar todo, ya que en la tarde en esa misma playa comenzábamos ver los destellos de lo que se venía, una derecha larga en el estero, que terminaba en la orilla. Como dijeron los boys “parecía Lowers”. Con un sunset como esos de Corona, poca gente en el agua y mucha buena vibra, cerrábamos el primer día de de filmación con buen material y buenas olas, justo al salir del mar secarnos y dirigirnos hacia la casa, comenzó a caer la lluvia y no paró en toda la noche.

 

El segundo día o comenzamos bien temprano, viajamos por una hora hasta una ola llamada Marbella, un “beach break” con olas tubulares y con mucha fuerza, sin embargo al llegar nos encontramos con un mar muy movido y con muchas corrientes. Fue una decepción total, esta “pasado de vueltas”. Después de unos minutos dedicados a ver el mar decidimos buscar alguna punta, que nos diera esa sesión épica que andábamos buscando. Junto a John Osborne y Federico Pilurzu y con ansias de surfear encontramos una joya en medio del mar. Después de caminos de piedras, caminatas en la jungla, calor sofocante, perros bravos y una cama de piedra filosa como de 300 metros de largo, encontramos una izquierda que aunque fue difícil de encontrar, dio sus frutos, una ola que nadie había corrido antes, ni Federico ni John, locales de la zona.

 

Fue una experiencia inigualable el hecho de surfear un “point break” por primera vez y surfearlo tan perfecto, hacer la travesía de pasar por lo que pasamos y de paso con una recompensa al final: una Corona helada nos esperaba en la hielera, bajo el sol quemante del trópico guanacasteco. “Priceless”.

 

Al siguiente día quedamos con nuestro buen amigo Christian Boss de ir en bote a Ollie´s Point una derecha épica al sur de la famosa ola de Roca Bruja, en un Parque Nacional lleno de mística y animales de todo tipo. Un viaje de una hora y veinte desde Flamingo  con paisajes naturales que son un manjar para la vista. Al llegar, un solo bote había en el lugar y tendríamos otra sesión épica con poca gente en el agua (algo inusual). La emoción se sentía entre la tripulación, ansia e ilusión dibujado en los rostros de todos, con forme paso el día las condiciones se iban poniendo mejores, el set tardaba en llegar, pero cuando llegaba cinco, seis y hasta siete maniobras en una sola ola. Amenazas de tormenta en la costa nos hicieron volver, nos esperaba un camino largo de regreso. Estábamos igual cansados de una larga jornada laboral, donde no nos faltó nada.

 

Los siguientes días la pasamos yendo a Marbella donde el clima empezó a cambiar, ya no eran los días soleados que habíamos tenido anteriormente, se hablaban rumores de un nuevo temporal que tocaría la costa en pocos días. Debido al caos que pasó la zona semanas atrás decidimos devolvernos a San José pasar un día ahí e irnos para Playa Hermosa en el Pacífico Central. La tormenta estuvo fuerte durante los días siguientes pero buenas condiciones en el mar, surfeando frente al Surf Inn Hermosa donde nos recibieron con los brazos abiertos, y el Restaurante Vida Hermosa donde Bernini siempre con una buena vibra nos acogió con buena comida. Surfear, comer, dormir, repetir.

 

Los últimos días los cerramos con broche de oro, mañanas soleadas con vientos de offshore y cerrábamos las tardes con un café viendo la lluvia desde Vida Hermosa, nada más se le podría pedir a la vida.

 

Pero todo tiene un final, llegó la hora de partir, la banda lo dio todo, se sacó material, se laburó fuerte y con el lema “Así es la vida mae” nos despedimos de uno de esos viajes donde todo salió bien, se surfeo hasta que ardieron las piernas, con días soleados y momentos que quedarán en nuestros recuerdos.

 

Queremos agradecer al equipo Quiksilver Argentina, Corona Argentina, Galicia Move, a Quiksilver Tamarindo Surf House, a Federico Pilurzu, Surf Inn Hermosa, Christina Trutti, Vida Hermosa, Juan Bernini, Saul García, 7Mares Mag, Boss Adventures, Esencial Costa Rica y todas las personas que hicieron posible este surf trip, infinitas gracias.

 

 

 

 

Comments

comments