Australia acaba de presentar un proyecto que puede cambiar la forma de entender el surf profesional, una competición nacional por equipos, diseñada para televisión y con un sueldo fijo para sus 48 participantes.

Se llama Surfing Super League Australia, comenzará en 2028 y promete pagar 89.000 dólares australianos a cada surfista por una temporada de ocho semanas. Hombres y mujeres cobrarán exactamente lo mismo, con independencia de su posición dentro de cada equipo.
El anuncio abre una puerta que el surf lleva décadas intentando atravesar, convertir a sus protagonistas en verdaderos deportistas profesionales, con contratos e ingresos garantizados, y no únicamente en competidores que dependen de los premios, los patrocinadores o su capacidad para generar contenido.
¿Qué es la Surfing Super League Australia?
La Surfing Super League será una competición nacional privada formada inicialmente por ocho franquicias regionales. Cada una contará con seis surfistas, cuatro hombres y dos mujeres.
Las franquicias representarán a Sunshine Coast, Burleigh, Snapper Rocks, Northern Rivers, Newcastle, Sydney Northern Beaches, Sydney South y Melbourne.
La primera temporada se celebrará durante ocho fines de semana del verano australiano de 2028. Antes, entre abril y julio de 2027, tendrá lugar el primer draft para seleccionar a los participantes.
Conviene aclarar un detalle importante, no es una liga creada directamente por Surfing Australia, la federación australiana. Su fundador y CEO es Chris Mater, antiguo máximo responsable de Surfing Australia y exejecutivo de Red Bull.
Por tanto, estamos ante una iniciativa privada que pretende construir una nueva vía profesional complementaria al sistema internacional de la World Surf League.

(Photo by Aaron Hughes/World Surf League)
Un sueldo de 89.000 dólares australianos por temporada
El dato que convierte el anuncio en algo especialmente relevante es el económico. La organización asegura que los 48 surfistas recibirán un contrato de 89.000 dólares australianos por la temporada de ocho semanas, independientemente de que su equipo gane o pierda.
No hablamos de una bolsa de premios que se reparte únicamente entre los mejores clasificados. Es una remuneración anunciada para todos los surfistas contratados, equivalente a algo más de 11.000 dólares australianos por semana de competición.
También se aplicará el mismo salario a hombres y mujeres. Cada franquicia tendrá cuatro surfistas masculinos y dos femeninas, aunque en cada enfrentamiento participarán tres hombres y una mujer.
Los deportistas podrán mantener sus patrocinadores personales y competir en otros circuitos fuera de la temporada de la Surfing Super League.
La liga todavía no tiene a sus 48 integrantes definitivamente seleccionados. Los contratos y las composiciones de los equipos se decidirán durante el draft de 2027. Por eso, debemos hablar de los surfistas que la competición prevé contratar, no de una plantilla que ya esté cerrada.
Partidos de surf de 90 minutos pensados para televisión
La segunda gran diferencia está en el formato. Cada enfrentamiento tendrá una duración cerrada de 90 minutos, dividida en dos partes de 40. Los surfistas entrarán y saldrán del agua mediante un sistema de relevos y todas sus olas contribuirán al resultado general del equipo.
Al final de cada mitad aparecerá la figura del Power Surfer. Una mujer asumirá ese papel en la primera parte y un hombre en la segunda, disponiendo de una nueva oportunidad para conseguir una ola puntuable.
La intención es reducir uno de los problemas históricos de las retransmisiones de surf, las largas esperas sin olas y la imposibilidad de garantizar una duración exacta.
La temporada tendrá siete jornadas regulares. Los cuatro primeros equipos se clasificarán para una gran final.
El objetivo es evidente, transformar el surf en un producto que las televisiones puedan programar, los patrocinadores puedan comercializar y el público pueda seguir durante toda una temporada.
Owen Wright contempla regresar a la competición
La nueva liga también quiere recuperar a algunas de las figuras que marcaron la historia reciente del surf australiano.
Owen Wright ha manifestado públicamente su intención de volver a competir con este proyecto. El medallista olímpico explicó que la posibilidad de surfear en casa, dentro de un equipo y ayudando a construir una nueva etapa para el surf australiano había despertado nuevamente su interés.
También se ha informado del interés de nombres como Layne Beachley y Joel Parkinson.
Eso no significa que los tres tengan ya un contrato y una franquicia asignada. El draft todavía no se ha celebrado, pero su presencia demuestra la clase de combinación que busca la liga, leyendas, surfistas profesionales en activo, especialistas del free surf, talento emergente y una figura internacional o de otra región en cada equipo.
El proyecto australiano plantea una pregunta incómoda pero necesaria, ¿qué significa realmente ser surfista profesional?
Durante demasiado tiempo se ha llamado profesionales a deportistas que no tenían un salario, que pagaban sus desplazamientos y que necesitaban ganar o mantener un patrocinador para continuar compitiendo.
Australia quiere cambiar ese sistema mediante equipos, contratos, igualdad salarial y una competición adaptada a la televisión. Todavía tiene que demostrar que el modelo es económicamente viable, pero al menos ha colocado el debate encima de la mesa.
surfingsuperleague.com
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